La SOLUCIÓN

Esta crisis, que es mundial pero que ha dejado al descubierto nuestras propias vergüenzas, debería servir como mínimo para que la sociedad española, los ciudadanos de a pie, consiguiésemos al menos 3 cosas:

 1.- Tener de una vez INDEPENDENCIA JUDICIAL.

No hay democracia si el poder judicial está en manos del poder político. No puede ser que los partidos elijan a dedo a los miembros del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional  o del Tribunal de Cuentas que, se supone, tiene que controlar el gasto de los partidos (esos que los han nombrado)

 2.- Democratizar los partidos políticos, los sindicatos y organizaciones patronales.

Todos, unos más que otros pero todos, son estructuras jerárquicas en el que el poder se ejerce desde arriba. ¿Cuántas veces hemos visto cómo un líder saliente de cualquier partido, señala a dedo a su sucesor? Sí, las bases, tienen que refrendar al candidato impuesto… pero sabiendo que quién se mueve “deja de salir en la foto”. Esa estructura jerárquica no sólo impide que sean los políticos más preparados quienes asciendan en la estructura del partido sino que, además, ampara y encubre la corrupción política. No podemos sostener tampoco 100.000 liberados sindicales y patronales ni sindicatos vendidos al poder político. Hay 17 millones de empleados afiliados a la seguridad social; si descontamos los 445.000 políticos-liberados-puestos de confianza, quedan 16,5 millones de afiliados. Eso significa que hay 1 liberado sindical o patronal por cada 165 trabajadores en activo. INSOSTENIBLE. Hay que reducir drásticamente la cifra de liberados, eliminar las subvenciones a sindicatos y patronal (que deben sostenerse con las cuotas de afiliados) y legislar para que no puedan optar a cargos políticos o públicos durante varios años tras abandonar la actividad sindical y/o patronal.

3.- Adelgazar (y mucho) la administración, hacerla más eficiente.

En la Administración sólo tiene que haber lo imprescindible para cumplir su cometido: servir al ciudadano… buscando también la excelencia, mirando el destino de cada euro público y potenciando y valorando la cualificación profesional, el trabajo bien hecho y la actitud hacia una mejora constante.  Todo lo demás (enchufados, cargos políticos a dedo… SOBRA).  Siguiendo con la comparativa anterior, tenemos 1 cargo político por cada 37 trabajadores en activo y en gran parte por el disparate autonómico. INSOSTENIBLE.

¿Cómo y qué adelgazar en la Administración?

Hay que eliminar lo que sobra y premiar la cualificación y la excelencia dentro de la Administración. Sobran 1.000.000 de empleados públicos en la administración española. De ellos 920.000 por haber multiplicado por 17 la gestión y el gasto por el innecesario y costoso sistema de autonomías. No podemos permitirnos una administración intermedia que nos cuesta más de 86.000 millones de euros al año de sobrecoste:

SOBRAN LAS AUTONOMÍAS; así de claro.

Y por supuesto hay que hacer reformas de calado:

  • Una ley sobre contratación y gasto público, con Tribunales de Cuentas INDEPENDIENTES y no elegidos por políticos. No es sostenible que tengamos 22.000 coches oficiales entre ayuntamientos, mancomunidades, diputaciones, autonomías y Estado. Pero sobre todo, no es sostenible que cada político de cualquier administración pueda gastar lo que le plazca en lo que le plazca y sin dar explicaciones a nadie.
  • Ni un puesto a dedo. Acceso a la función pública regulado desde el Estado, no sólo en el número de plazas que puedan convocarse en función de características como el número de habitantes sino sobre todo en los contenidos de temarios de oposición y en el lugar y tribunal evaluador. Basta de que en los Aytos se conozcan nombres y apellidos de los que van a aprobar cada oposición antes incluso de ser convocada.
  • Sueldos regulados por ley estatal. No puede ser que un alcalde decida sobre su propio sueldo y el de sus concejales o sobre el sueldo de sus empleados, policías municipales del Ayto etc. Los sueldos deben estar estipulados POR LEY.
  • Las Diputaciones, al igual que los Ayuntamientos son necesarios; incluso sería recomendable que asumieran más competencias pues tenemos la administración local (Aytos + Diputaciones) más “delgada” de toda Europa, pero hay que hacer REFORMAS DE CALADO. Las Diputaciones deben servir para prestar servicios a los municipios (por ser servicios que municipios pequeños no pueden asumir o porque sea más lógico compartir entre varios municipios: bomberos, basuras…). Las Diputaciones no deben tener cargos políticos, salvo la presidencia; el resto deben ser empleados por oposición libre.  Los puestos directivos no sólo tienen que ser los mínimos necesarios sino, sobretodo, tienen que estar regulados por ley para que NO PUEDAN SER PUESTOS POLÍTICOS.

Pero… ¿se pueden eliminar las autonomías?.

Sí. En un primer paso se podrían empezar a adelgazar YA (eliminación de TODAS las empresas públicas, funciones…; eliminación o venta de TV autonómicas; devolución inmediata de algunas trasferencias estatales o municipales….). El Estado tiene poder constitucional para hacerlo (artículo 155 de la Constitución Española por ejemplo). En un segundo paso, habría que convocar referendum y preguntar al ciudadano si está dispuesto (que no lo está, pues las encuestas no pueden ser más claras) a seguir manteniendo el innecesario y carísimo sistema autonómico o prefiere ahorrarse los 86.000 millones anuales que estamos pagando todos para mantener los 17 cortijos autonómicos y sus castas políticas.

Es cierto… es muy muy difícil… porque las castas políticas autonómicas no van a permitir eliminar las autonomías… nos arruinarán si hace falta antes que perder sus 17 cortijos.  Probablemente lo mejor que pueda pasar es que España sea intervenida, pero en cualquier caso, la sociedad civil tiene mucho que decir.  No podemos contar con partidos políticos, ni con sindicatos politizados ni incluso con grupos sociales  más o menos radicales pero igualmente  politizados (¿Por qué el movimiento 15-M se limita a hablar de los bancos o pedir una ley electoral que no perjudique a partidos pequeños pero sin embargo  no pide lo que más necesitamos para que la democracia funcione: independencia judicial, ni democratización de partidos ni eliminación de lo que sobra en la Administración?).  Sólo podemos contar con la sociedad civil, con TODOS los ciudadanos y con lo que tenemos a mano: redes sociales, correo electrónico, foros o el boca a boca.  Entre todos PODEMOS. NO TE CALLES.